La política exterior de EE UU hacia LATAM: entre alianzas y presión

Esta nueva edición de PANORAMA, que mensualmente produce la firma PIZZOLANTE, está enfocada en cómo la política exterior de Donald Trump hacia América Latina -en su segundo mandato- ha experimentado una transición agresiva desde la diplomacia convencional, hacia un modelo basado en la presión económica, el militarismo y las alianzas ideológicas selectivas.

La administración Trump ha sustituido el diálogo multilateral por una política de "premios y castigos" basada en la asimetría de poder. Se han implementado aranceles generalizados, con un promedio del 10%, para la región, como herramienta de presión para forzar a los países a frenar la migración o reducir vínculos con China. Entre 2025 y lo que va de 2026, se han eliminado más del 85% de los contratos de asistencia de USAID para Latinoamérica, redirigiendo esos fondos exclusivamente a programas de seguridad fronteriza y aliados ideológicos.

Se exige una alineación total. Los países que mantienen inversiones estratégicas con Beijing enfrentan sanciones o presiones diplomáticas para expulsar a empresas tecnológicas y de infraestructura chinas. La diplomacia ha pasado a un segundo plano, siendo utilizada solo como un formalismo previo a la aplicación de medidas de presión. La región se encuentra hoy dividida entre aquellos países que se han alineado con Washington por pragmatismo o ideología, y aquellos que, ante la presión, están buscando refugio en alianzas con el bloque de los BRICS o China.

Y de todo ello trata esta nueva edición de PANORAMA. Se pasa revista en el ámbito global a la actualización de una doctrina “olvidada“, la Doctrina Monroe, surgida en otro contexto hace 200 años, pero que hoy es re-expresada en el ámbito de la competencia contra las potencias modernas, bajo el prisma de un “hemisferio exclusivo”. 

Se revela también por qué Latinoamérica, no obstante el entorno global, es una región de oportunidades para el desarrollo. En el caso de Venezuela, se inserta un análisis basado en ciertas oportunidades selectivas que ofrece un entorno incierto y aún inestable. Sobre Centroamérica, se presenta un trabajo sobre las relaciones con EE UU, más allá de la migración. Y en el caso de República Dominicana, se ofrece la perspectiva de un país muy alineado a la expectativa Trump pero que debe gerenciar los impactos internos del resto de las políticas globales de Estados Unidos.

Fuente

Pizzolante