Hablemos de Innovación... con Jeannina Valenzuela
Bienvenidos a un nuevo episodio de Hablemos de Innovación... un espacio donde exploramos los temas más relevantes sobre tecnología, negocios, sostenibilidad y sustentabilidad, siempre con un enfoque hacia la nueva era empresarial.
Soy Jeannina Valenzuela, y en este episodio tengo el honor de contar con un invitado muy especial: Carlos Claux, Gerente de Relaciones Institucionales y Sostenibilidad de Compañía de Minas Buenaventura. Hoy, con Carlos, abordaremos un tema clave en la industria minera: la sostenibilidad.
Carlos tiene una extensa trayectoria en el sector, siendo comunicador para el desarrollo por la Pontificia Universidad Católica del Perú y con más de 15 años de experiencia en minería. Además, es máster en gestión de inversión social por la Universidad del Pacífico y cuenta con varias certificaciones internacionales en sostenibilidad y negocios de la Universidad de Cambridge.
A lo largo de este episodio, nos adentraremos en cómo el sector minero está abordando los desafíos ambientales y sociales, y cómo la sostenibilidad se ha convertido en un pilar estratégico para las empresas de la industria.
¿Cuál fue tu experiencia conociendo como líder y trabajando de la mano con el fundador y referente don Alberto Benavides de la Quintana?
Carlos Claux: Tuve el privilegio de presenciar cómo don Alberto interactuaba con las comunidades y las autoridades locales. Siempre se esforzaba por asegurar que nuestra presencia generara un impacto positivo y se tradujera en oportunidades de desarrollo para las familias cercanas a nuestras operaciones, cuidando en todo momento el medio ambiente. Su genuina preocupación por el bienestar de las personas dejó una huella profunda en nosotros. Ese compromiso se ha convertido en un legado que seguimos aplicando cada día, manteniendo vivo su espíritu en cada acción y en cada paso que damos.
Jeannina Valenzuela: ¿Cuántos años tienes trabajando en el sector minería?
Carlos Claux: Ingresé al sector minero a finales de 2009, lo que significa que llevo más de 15 años trabajando en este ámbito, de los cuales la mayoría los he pasado en Buenaventura. Desde el primer momento, tuve la oportunidad de conocer a don Alberto, gracias al trabajo que desempeñaba en el área de asuntos sociales y gestión comunitaria. A través de mi rol en sostenibilidad, pude establecer una relación cercana con diversas regiones, como Huancavelica, Cajamarca, Oyón en la Sierra Norte de Lima, y Arequipa, que eran las áreas donde más nos desarrollábamos. Don Alberto mantenía vínculos muy sólidos con estas comunidades, y tuve el privilegio de trabajar junto a él en el fortalecimiento de esas relaciones.
Don Alberto siempre se mostró profundamente comprometido con las necesidades de las comunidades, abordándolas con un respeto absoluto por las culturas y tradiciones locales. Recuerdo claramente cómo lograba conectarse con las personas, desde autoridades ministeriales y regionales hasta los miembros más humildes de las comunidades. Su respeto, humildad y capacidad para escuchar a todos, sin importar su posición, fue algo que me dejó una profunda enseñanza. A lo largo de muchas reuniones con él, aprendí el valor de relacionarse de forma genuina, auténtica y humilde, algo que en Buenaventura seguimos aplicando día a día. Esa es la lección que más valoro.
Jeannina Valenzuela: Respecto a tu labor actualmente en los temas de sostenibilidad en las diferentes comunidades, ¿qué experiencias nos puedes compartir?
Carlos Claux: En nuestra compañía, contamos con una estrategia de sostenibilidad, como muchas empresas en el sector. Esta estrategia se basa en un ejercicio de análisis interno y en la consulta con nuestros grupos de interés, para identificar los temas de sostenibilidad más relevantes para nuestro negocio. El primer paso fue definir lo que comúnmente se conoce como la materialidad de sostenibilidad. En el sector minero, hay ciertos temas que tienen un peso especial, como el agua, la seguridad, los derechos humanos, la gestión de relaves y la ética. Estos temas son más críticos en minería que en otros sectores, lo que hace que nuestra materialidad tenga un enfoque particular.
Nuestra estrategia está basada en una matriz, que refleja los temas priorizados según las expectativas de nuestros grupos de interés. Hemos consultado con diversos actores: el Estado, autoridades, proveedores, clientes, comunidades, accionistas, bancos e inversionistas. A partir de este proceso, hemos identificado las principales prioridades, que, en términos generales, se alinean con los temas comunes del sector: seguridad, agua y gestión de relaves, que siempre serán fundamentales en minería.
Sin embargo, también tenemos un enfoque claro en la inversión social y cómo contribuimos al desarrollo de las comunidades en las que operamos. Esta inversión social está centrada en áreas clave como el acceso al agua, la educación, el desarrollo productivo para fortalecer la economía local y la mejora de la infraestructura social. En este último aspecto, trabajamos en la reducción de brechas en infraestructura básica y en el acceso a servicios esenciales, muchas veces en colaboración con el Estado, a través de proyectos de inversión pública.
En cada una de estas áreas de prioridad, también abordamos cuestiones de salud y otros temas, pero los principales enfoques son los siguientes:
Acceso a agua potable y saneamiento: Esto es lo más urgente y prioritario. Además del agua potable, también trabajamos en proyectos para el uso de agua para riego, con el fin de impulsar otras actividades productivas en la zona.
Educación: Implementamos varios programas que van desde la educación infantil hasta iniciativas de empleabilidad y becas para jóvenes.
Infraestructura: Nos centramos en proyectos de infraestructura que mejoren el acceso a servicios básicos como carreteras, electrificación e internet, que son fundamentales para el progreso de las comunidades.
Estos cuatro pilares —agua, educación, desarrollo productivo e infraestructura— son los temas en los que estamos plenamente enfocados y que consideramos clave para el bienestar de las comunidades donde operamos.
Jeannina Valenzuela: En cuanto a educación, por ejemplo, ¿qué programas de impacto social vienen haciendo?
Carlos Claux: En cuanto a educación, hemos desarrollado una estrategia cuyo objetivo final es lograr que las personas tengan una alta empleabilidad. Creemos que todos los objetivos de desarrollo y sostenibilidad deben tener una doble perspectiva: por un lado, el impacto social que deseamos generar y, por otro, el impacto positivo para el negocio. Nuestro reto es articular ambos objetivos de manera coherente.
Como empresa, necesitamos contratar a personas de las zonas de influencia que estén bien capacitadas y cuenten con un perfil adecuado para el empleo. Este es un interés legítimo de la compañía. No se trata únicamente de ofrecer empleo, sino de asegurarnos de que los jóvenes de las comunidades cercanas a nuestras operaciones tengan acceso a una educación de calidad, tanto superior como técnica. Es fundamental que estos jóvenes puedan desarrollar su potencial y tener un futuro laboral sólido.
En este sentido, hemos creado un programa de becas presente en casi todas las unidades donde operamos. Este programa está diseñado para acompañar a los jóvenes desde el cuarto y quinto año de secundaria. Les brindamos nivelación académica, orientación vocacional y, en algunos casos, financiamos sus estudios. Este apoyo depende de las capacidades y acuerdos de cada mina, pero siempre buscamos otorgar becas que les permitan acceder a una educación de calidad. Además, en muchos casos, les ofrecemos tutores o acompañantes durante el primer año, con el fin de reducir la tasa de deserción y facilitar su adaptación a los nuevos retos académicos.
Actualmente, contamos con más de 80 becarios que están estudiando en diversas universidades e institutos del Perú, con el apoyo de un aliado que se encarga de su acompañamiento. Sin embargo, nos dimos cuenta de que no bastaba con impactar a los jóvenes en su último año de secundaria. En muchas de las zonas donde operamos, especialmente en áreas rurales, la educación es deficiente y las escuelas, en su mayoría, son pequeñas y carecen de recursos básicos. Por eso, decidimos dar un paso más atrás y trabajar desde la primaria para mejorar el nivel de aprendizaje de los niños, lo que aumentará sus posibilidades de acceder a la educación superior y a nuestros programas de becas.
Para abordar este desafío, implementamos un programa específico para estudiantes de primaria, centrado en mejorar sus habilidades en matemáticas, razonamiento lógico y comprensión lectora. Este programa también cuenta con el apoyo de un aliado que trabaja directamente en las aulas con los maestros. Además, estamos mejorando la infraestructura escolar para complementar el proceso de aprendizaje. Esto incluye dotar a las aulas de mobiliario básico, bibliotecas, acceso a internet, computadoras y proyectores.
En algunos casos, como en el distrito de Chubur, en Cajamarca, estamos construyendo una nueva escuela secundaria mediante el mecanismo de obra por impuestos. Para proyectos de mayor envergadura, como estos, nos orientamos hacia inversiones en infraestructura educativa y equipamiento, lo que contribuye directamente al mejoramiento de las condiciones de aprendizaje.
De esta manera, nuestra estrategia educativa abarca desde la mejora en la infraestructura básica hasta programas de formación y empleo. Trabajamos en tres líneas principales:
Mejoramiento del aprendizaje en primaria, a través de programas como Aprender para Crecer.
Programa de becas, que brinda apoyo a jóvenes de secundaria y educación superior.
Capacitación técnica y programas de inserción laboral, que preparan a los becarios para ingresar al mundo laboral, ya sea en nuestras operaciones o en otras industrias.
Reconocemos que no podemos abarcar todo a corto plazo, y sabemos que hay desafíos importantes, pero estamos comprometidos en generar un cambio significativo. Nuestro enfoque se centra en generar alianzas estratégicas y reunir los recursos necesarios para asegurar el éxito de estos programas a largo plazo.