Construcción inteligente para un futuro sostenible

“La innovación no se impone: se cultiva.”

                                                                                                    Jaime Andrés Palomeque Palomeque

Con más de 25 años de experiencia en tecnología, analítica y gestión estratégica, Jaime Andrés Palomeque Palomeque se ha consolidado como una de las voces más influyentes en innovación, eficiencia operativa y transformación digital en Ecuador. Ingeniero en Sistemas Computacionales, con formación en Matemáticas Aplicadas, Administración de Empresas y un postgrado en Operaciones, su trayectoria incluye asesorías a empresas nacionales e internacionales, certificaciones en Six Sigma, modelos no lineales y análisis de negocios.

Hoy lidera INMOMARIUXI C.A., una de las constructoras más relevantes del país, reconocida por ser uno de los principales generadores de empleo formal en su ciudad y por su apuesta por la sostenibilidad, la construcción inteligente y la gestión basada en datos. Bajo su dirección, la compañía impulsa alianzas estratégicas —como la establecida con Holcim—, la adopción de metodologías Lean y Smart Construction, y proyectos transformadores como la nueva ciudad satélite de 5.000 viviendas. Su visión combina tecnología, humanismo y sostenibilidad, en línea con el enfoque de esta edición.

¿Desde una mirada analítica, cómo están transformando metodologías como Lean Construction y Smart Construction la eficiencia y la cultura operativa del sector constructor en Ecuador? ¿Qué brechas persisten y qué oportunidades abre esta transición?

Desde una mirada analítica, Lean Construction y Smart Construction representan un cambio de paradigma en nuestro sector. No se trata solo de herramientas, sino de una forma distinta de pensar los flujos, reducir la variabilidad y tomar decisiones basadas en datos reales y no en supuestos. En nuestra experiencia, estas metodologías están elevando la eficiencia operativa, reduciendo tiempos improductivos y obligando a que la cultura sea más colaborativa. Todavía existen brechas importantes: una resistencia cultural natural en un sector tradicional, una baja adopción tecnológica en pequeñas y medianas empresas y una falta de estandarización que dificulta la interoperabilidad de la información. Pero la transición abre oportunidades enormes: integrar modelos digitales, automatizar procesos de control, reducir desperdicios y, sobre todo, profesionalizar la gestión. Estamos ante un momento donde la construcción en Ecuador puede dar un salto cualitativo si combinamos conocimiento local con metodologías globales.

La empresa que él dirige es uno de los mayores generadores de empleo formal en la ciudad. ¿Cómo se traduce ese impacto en desarrollo humano, gobernanza laboral y tejido productivo sostenible? ¿Qué uso dan a los datos para monitorear ese impacto?

Me honra decir que la constructora INMOMARIUXI C.A. es hoy uno de los mayores generadores de empleo formal en la ciudad. Ese impacto trasciende los números: se traduce en estabilidad, movilidad social y tejido productivo real. Desde la gobernanza laboral, trabajamos en modelos de acompañamiento, capacitación continua, seguridad industrial estricta y rutas de crecimiento dentro de la organización. Utilizamos datos de forma sistemática: tableros de seguimiento de bienestar, rotación, productividad, riesgos psicosociales, métricas de seguridad y trazabilidad del progreso de cada colaborador. Esto nos permite tomar decisiones informadas, anticipar problemas y mantener una cultura donde la gente no es un recurso, sino el centro del sistema.

Desde su experiencia en analítica, comunidades como UXPA y la Sociedad de Dinámica de Sistemas, ¿cómo integra modelos matemáticos, analítica predictiva y pensamiento sistémico para anticipar riesgos y fortalecer la toma de decisiones en proyectos de alto impacto?

Mi formación en ingeniería de sistemas y mi participación en comunidades como UXPA y la Sociedad de Dinámica de Sistemas me permiten aplicar un enfoque transversal a la gestión. Trabajo con modelos matemáticos, simulaciones y analítica predictiva para anticipar cuellos de botella, estimar impactos financieros y evaluar escenarios. El pensamiento sistémico es clave: en construcción, ningún problema es aislado. Cada decisión afecta estructura, costos, tiempos, riesgos, incluso relaciones comunitarias. Esta integración nos ha permitido reducir incertidumbre, mejorar la gobernanza de proyectos y tomar decisiones más robustas en desarrollos de alto impacto.

¿Qué indicadores, prácticas o tecnologías se están implementando en la alianza con Holcim para avanzar hacia una construcción más sostenible y circular?

La alianza con Holcim nos ha permitido fortalecer nuestro compromiso con una construcción más sostenible. Hoy estamos trabajando con indicadores de reducción de CO₂, trazabilidad del concreto, control digital del desperdicio, optimización de agregados y procesos de reutilización de materiales. El objetivo es avanzar hacia una cadena de valor verdaderamente circular, donde cada decisión, desde la planificación hasta el desmontaje, esté alineada con eficiencia, trazabilidad y responsabilidad ambiental. Holcim es un aliado clave en ese proceso porque comparte la visión de que la sostenibilidad no es un costo, sino un habilitador de competitividad y crecimiento a futuro.

¿Cómo se redefine la vivienda de interés social cuando se integra innovación, eficiencia energética, usabilidad y planificación urbana basada en datos?

Ecuador necesita repensar la vivienda social con una visión más humana y técnica. Cuando incorporamos innovación, usabilidad, eficiencia energética y datos, la vivienda de interés social deja de ser “básica” y se convierte en una plataforma para el desarrollo. Estamos trabajando en viviendas con mejor ventilación, optimización térmica, sistemas de bajo consumo, diseño centrado en el usuario y planificación urbana que prioriza movilidad, seguridad y acceso a servicios. Los datos nos permiten saber qué necesita realmente una familia, cómo se comportan los patrones de uso y qué mejoras generan más impacto.

El proyecto de 5.000 viviendas como ciudad satélite inteligente es una apuesta estructural. ¿Cuáles son los pilares tecnológicos, sociales y ambientales que sostienen esta visión y qué aprendizajes se están tomando de modelos internacionales?

El proyecto de las 5.000 viviendas representa una apuesta que combina tecnología, sostenibilidad y humanismo. Los pilares son: Sociales: espacios comunitarios funcionales, integración de servicios, planificación centrada en las rutinas reales de las familias y participación ciudadana en el diseño. Ambientales: movilidad sostenible, gestión inteligente del agua, reducción de desperdicios y materiales con menor huella ecológica. Estamos tomando referencias de modelos internacionales en Colombia, Chile, Uruguay, adaptándolos al contexto ecuatoriano, poniendo en el centro algo esencial: nuestras realidades sociales y culturales.

¿Qué tácticas permiten impulsar una cultura de innovación sostenible en un sector tradicionalmente conservador?

La innovación no se impone: se cultiva. Mi estrategia ha sido crear espacios de experimentación controlada, promover el aprendizaje continuo y demostrar con datos que innovar reduce riesgos, no los aumenta. Usamos experimentos piloto, retrospectivas al estilo ágil, tableros de métricas y análisis de variaciones. Cuando la gente ve que la información les facilita la vida, la resistencia se diluye. La clave es que el equipo sepa que puede equivocarse, siempre que el error genere aprendizaje y mejore el sistema.

¿Qué tecnologías emergentes marcarán el futuro de la construcción sostenible en Ecuador y la región?

Cuando pienso en el futuro de la construcción sostenible en Ecuador, veo varias tecnologías que ya están cambiando la forma en que trabajamos. La inteligencia artificial, por ejemplo, nos permite anticipar riesgos, optimizar cronogramas y tomar decisiones con mucha más rapidez, debe ser aplicada a obra y gestión de riesgos. Los gemelos digitales están empezando a ser un gran aliado porque nos permiten “probar” un proyecto antes de ejecutarlo, evitando errores y reduciendo costos. En resumen, permitirán simular escenarios antes de construir. 

Otra herramienta clave serán los modelos predictivos, especialmente en mantenimiento y seguridad, porque permiten actuar antes de que los problemas aparezcan. La automatización también tendrá un papel importante en tareas repetitivas o de alto riesgo, dándonos equipos más seguros y procesos más confiables. Y por supuesto, los materiales verdes y las soluciones de baja huella ambiental seguirán creciendo. 

Para mí, la tendencia definitiva será la integración de todos estos elementos en un solo flujo de datos, desde el diseño hasta la operación. Así es como podremos construir de forma más eficiente, responsable y competitiva. Creo firmemente que Ecuador tiene el talento y el contexto para convertirse en referente regional si alineamos tecnología, gobernanza, sostenibilidad y visión de largo plazo. Y que estamos en un punto donde podemos adoptar estas tecnologías sin miedo, con una visión de país. Y en lo personal, siempre trato de honrar la visión del Sr. César Rodríguez, cuyo legado marcó un estándar de excelencia que hoy seguimos construyendo.

Factores clave

  • Integración de Lean Construction + Smart Construction como habilitadores de eficiencia, reducción de desperdicios y cultura colaborativa.
  • Uso de data y tableros predictivos para gobernanza laboral, seguridad industrial y bienestar.
  • Alianza con Holcim como pilar para avanzar en trazabilidad, CO₂, circularidad y optimización de materiales.
  • Ciudad satélite de 5.000 viviendas como modelo de urbanismo inteligente, sostenible y centrado en las familias.

La visión de Jaime Andrés Palomeque Palomeque evidencia cómo la tecnología, la analítica y la sostenibilidad pueden transformar no solo procesos constructivos, sino la vida de miles de familias. Su liderazgo integra métricas rigurosas, humanismo y un compromiso claro por reducir brechas sociales y ambientales. Desde la construcción inteligente hasta la vivienda asequible de nueva generación, su enfoque demuestra que la innovación puede —y debe— generar valor económico, social y ecológico al mismo tiempo. Lo que viene para Ecuador es un futuro donde los datos, la circularidad y la inclusión marcarán el nuevo estándar del sector.