Educación ejecutiva para un mercado digital
Desde la academia impulsa una visión de futuro conectada con las necesidades reales de las empresas
Caridad Arosemena Baquerizo
Al combinar dirección de Recursos Humanos, liderazgo académico y una profunda vocación por la formación ejecutiva, Caridad Arosemena Baquerizo se ha convertido en una figura clave para el desarrollo del talento en Ecuador. Desde su actual posición como Directora de Desarrollo Profesional y Consultoría en la Universidad Ecotec, articula una propuesta formativa con impacto directo en las empresas, enfocada en competencias digitales, transformación cultural y liderazgo estratégico.
A lo largo de su carrera ha impulsado la modernización de áreas de RR.HH. en organizaciones nacionales e internacionales, ha fundado y liderado centros de capacitación en cámaras de comercio y universidades, y ha asesorado a empresas industriales y comerciales como consultora. Pero más allá de sus múltiples logros técnicos, su legado está marcado por una visión integral del desarrollo humano como pilar esencial para la competitividad empresarial en tiempos de cambio.
Arosemena no dirige un área de talento al uso, sino una unidad universitaria orientada al mercado, que escucha activamente al sector productivo para codiseñar soluciones de formación, actualización y consultoría. Esa conexión continua con el mundo empresarial le permite entender de primera mano las brechas entre la oferta académica y las necesidades reales del entorno laboral, y actuar como puente entre ambos mundos. Bajo su liderazgo, Ecotec ha fortalecido sus vínculos con gremios, asociaciones y empresas, contribuyendo a construir un ecosistema educativo más conectado y actualizado.
En su visión, la transformación digital no puede desligarse del desarrollo humano. Así lo demuestra con programas que combinan formación en inteligencia artificial, analítica, herramientas de innovación y metodologías ágiles, con el fortalecimiento de habilidades blandas como la comunicación, el pensamiento crítico y la inteligencia emocional. Su perspectiva está alineada con el enfoque editorial de esta edición: el talento sigue siendo el factor decisivo en toda estrategia tecnológica.
Desde la formación de ejecutivos en televisión abierta hasta el diseño de proyectos formativos en modalidad híbrida o virtual, Arosemena ha sido una innovadora constante. Reconoce los desafíos de la educación continua en la era de la IA generativa, pero también sus oportunidades para democratizar el conocimiento, siempre que se acompañe de experiencias humanas significativas. Por ello, apuesta por modelos formativos flexibles pero guiados, diseñados para generar aprendizaje real y aplicable.
En lo personal, se define por su compromiso con la ética, la equidad y el liderazgo con valores. Ha promovido activamente el crecimiento de las mujeres en el ámbito profesional, fortaleciendo su voz, capacidad de decisión y posicionamiento estratégico. Su legado, más allá de las estructuras que ha construido, está en las personas que ha transformado, los equipos que ha potenciado y las culturas organizacionales que ha ayudado a evolucionar.
Arosemena representa una voz experta y coherente en la conversación actual sobre talento, tecnología y educación. Su trabajo, profundamente humano y estratégicamente conectado con el mercado, proyecta un futuro donde las universidades son aliadas activas del desarrollo empresarial y la transformación digital.
Con su amplia trayectoria dirigiendo tanto áreas de Recursos Humanos como centros de capacitación, ¿qué cambios fundamentales ha observado en la forma en que las empresas ecuatorianas están integrando tecnologías digitales en sus estrategias de desarrollo de talento?
Creo que las empresas, incluidos sus departamentos de HR, han ido evolucionando: desde la automatización de softwares básicos con los que empezaron a ganar eficiencia operativa, pasando por sistemas integrados, transición a la nube, analítica con dashboards y KPIs, hasta llegar a la digitalización. La tecnología ha permitido recopilar y analizar grandes volúmenes de datos sobre desempeño, satisfacción y retención de los empleados, lo que facilita tomar decisiones más informadas y predictivas, como, por ejemplo, anticipar la rotación.
Plataformas de e-learning y cursos en línea se utilizan cada vez más para capacitar a los empleados de forma continua, adaptándose a las necesidades del negocio. La pandemia aceleró este proceso, transformando la vida de las personas y su forma de interactuar. Actualmente, hay empresas que emplean IA en procesos de reclutamiento y selección, planes de carrera, soporte al empleado mediante chatbots, e incluso como herramienta operativa diaria a través de asistentes virtuales que agilizan procesos.
Desde su actual posición liderando el Departamento de Desarrollo Profesional y Consultoría en Ecotec, ¿cuáles son los tres programas de capacitación más demandados por el sector empresarial y qué porcentaje de estos están relacionados directamente con competencias digitales?
Las empresas tienden a enfocarse en dos grandes áreas: los temas técnicos, que les permiten cumplir regulaciones o dominar sus especialidades, y las habilidades blandas, ya que están conscientes de que las actitudes y comportamientos impactan directamente en los resultados.
Dentro de los temas técnicos actuales —además de los propios de cada cargo— destacan metodologías ágiles, analítica de datos con herramientas como Power BI, transformación digital y herramientas de innovación. La inteligencia artificial ha generado especial interés, por ser un tema imperativo que tanto profesionales como empresas deben conocer y aplicar. Por ello, los programas se solicitan por función: IA para talento humano, IA para comercial, IA para marketing, entre otros.
La brecha entre academia y empresa es un tema recurrente. ¿Cómo su unidad está trabajando para crear puentes efectivos que permitan que la formación universitaria se alinee con las necesidades tecnológicas reales del mercado laboral ecuatoriano?
Las unidades de Educación Continua, como la que dirijo, dedicamos cerca del 60% de nuestro tiempo a conversar con empresas, levantar necesidades, escuchar brechas de conocimiento. Todo ese material alimenta tanto la oferta de cursos abiertos del año como las propuestas de programas incompany y consultorías.
Esta unidad trabaja muy de cerca con el área de Maestrías; compartimos docentes y retroalimentación constante. Los profesores de Desarrollo Profesional suelen ser gerentes de empresas o dueños de firmas consultoras, y muchos cumplen también con el perfil docente requerido para maestrías.
En cuanto a lo tecnológico —una prioridad global— nuestros profesores y personal administrativo reciben formación continua, por ejemplo, en inteligencia artificial o tecnologías blockchain. La clave está en equilibrar lo que dicen los libros con lo que sucede realmente en el mercado. Ecotec, además, está afiliada a múltiples gremios empresariales y asociaciones profesionales, relaciones que cultiva en beneficio de toda su comunidad académica, también en el ámbito tecnológico.
En términos de transformación digital, ¿qué sectores empresariales en Ecuador están mostrando mayor receptividad a los programas de capacitación en tecnologías emergentes y cuáles están quedando rezagados? ¿Qué factores explican estas diferencias?
Las empresas privadas buscan mantenerse a la vanguardia, contratando capacitaciones y consultorías tanto en Ecuador como en el extranjero. El éxito de una empresa o sector está íntimamente ligado a su funcionamiento interno. En Ecuador, por ejemplo, el sector camaronero es altamente exitoso y ese liderazgo mundial lo ha conseguido con tecnología de punta, investigación y trabajo duro, lo que también beneficia a las industrias relacionadas.
La banca ecuatoriana, históricamente innovadora, ha avanzado en automatización, analítica avanzada, uso de IA para prevención de riesgos, personalización de productos y optimización de experiencia del cliente. Sus servicios web y móviles están ampliamente disponibles. Sin embargo, los desafíos persisten en ciberseguridad y bancarización.
Durante la pandemia, el comercio digital creció exponencialmente, impulsado por el sector retail de alimentos y farmacias, que reaccionaron con rapidez y eficacia.
En su experiencia trabajando con diversos sectores, ¿cómo están aprovechando las empresas ecuatorianas tecnologías como la inteligencia artificial, blockchain o IoT para transformar sus operaciones, y qué papel juega la capacitación en esta adopción?
Este año estamos ofreciendo capacitaciones en innovación financiera con nuevas tecnologías, modelos de negocio con tecnologías emergentes, e inteligencia artificial para profesionales. Estamos convencidos de nuestro rol en la evolución del mercado ecuatoriano y en la necesidad de influir en nuevas formas de gestionar las empresas.
El interés por la IA es masivo. Si bien los más jóvenes pueden aprender intuitivamente, la formación estructurada impartida por expertos sigue siendo fundamental.
Ante la acelerada automatización de procesos, ¿qué habilidades considera que serán imprescindibles para los profesionales ecuatorianos en los próximos cinco años y cómo están adaptando sus programas formativos para desarrollarlas?
La automatización de procesos se viene discutiendo desde los años 70, y en los 90 surgieron los ERP y la reingeniería. La meta no era solo hacer más rápido, sino hacerlo mejor. Hoy hablamos de automatización robótica, donde además de eficiencia, se busca agilidad.
Es imprescindible considerar tanto habilidades técnicas como blandas. En cuanto a las primeras, se valoran competencias en analítica de datos, visualización en tableros, comprensión del funcionamiento de la IA y capacidad de adaptación a nuevas plataformas y lenguajes. En lo blando, sigue siendo clave la comunicación, la colaboración, la empatía —incluso en entornos remotos—, el pensamiento crítico, ético y la inteligencia emocional.
Los profesionales deben tener una mentalidad enfocada en cómo la tecnología puede ayudarlos a trabajar mejor. Esta actitud es, hoy por hoy, un factor decisivo en procesos de selección.
Considerando su enfoque de conectar a la universidad con el mercado externo, ¿cómo visualiza el futuro de la educación continua en un entorno donde las tecnologías como la IA generativa están democratizando el acceso al conocimiento?
Estas unidades tienen mucho que aportar si se mantienen conectadas con el mercado laboral y la evolución de los perfiles profesionales.
Hay habilidades humanas que no se automatizan, como el liderazgo, la adaptabilidad, el pensamiento estratégico y la resolución de problemas. Por otro lado, debemos estar atentos a los nuevos hábitos de aprendizaje, respetar los tiempos de conexión y mantener la calidad.
Durante la pandemia se impuso la conexión remota total, pero luego hubo una reacción de saturación y un renovado interés por la presencialidad y el networking humano.
Si bien es positivo aprender a tu propio ritmo, también es cierto que los cursos grabados y gratuitos tienen tasas de deserción muy altas. En los MOOCs, solo el 5–10% de los participantes finaliza el curso. En contraste, los cursos online con docentes en vivo mantienen el compromiso y la efectividad. Este es un debate actual que debemos seguir explorando.
En un plano más personal, después de haber transitado por diferentes roles y sectores, ¿qué logros profesionales le han brindado mayor satisfacción y qué legado espera dejar en el desarrollo del talento humano en Ecuador y Latinoamérica?
- Haber contribuido a la transformación personal y profesional de muchas personas, promoviendo su éxito laboral.
- Construir o transformar departamentos de Recursos Humanos, elevando su profesionalización y modificando la percepción de su rol.
- Interiorizar desde 1990 el concepto que hoy se conoce como Business Partner, resaltando que el área de HR debe conocer profundamente el negocio.
- Impulsar el crecimiento profesional de muchas mujeres, ayudándolas a identificar barreras, fortalecer su liderazgo, asumir decisiones difíciles, negociar con técnica, y gestionar sus emociones.
- Dejar claro, en cada rol que he tenido, que mi liderazgo se basa en valores. No tolero conflictos de interés, comportamientos inapropiados ni falta de compromiso. He fomentado entornos de justicia, equidad y oportunidades reales. Eso, la gente, no lo olvida.