El futuro del bienestar comienza hoy

Redefine la atención médica desde un modelo integral, tecnológico y centrado en el valor al paciente

                                                                                               Dr. Gastón Gabin

En el corazón de Santo Domingo, el Centro Médico de Diabetes, Obesidad y Especialidades (CEMDOE) se ha consolidado como un referente regional de salud avanzada. Su visión fundacional, liderada por la Sra. Mariela Vicini, nace con la firme intención de transformar la atención médica tradicional mediante un enfoque centrado en el paciente y su familia. Desde una perspectiva no clínica, pero profundamente comprometida con el bienestar colectivo, Vicini impulsó un modelo que prioriza la prevención, la cercanía y la continuidad del cuidado como pilares del nuevo paradigma asistencial.

Este centro se caracteriza por su estructura colaborativa y multidisciplinaria, donde más de 40 especialidades médicas trabajan de forma articulada para brindar un tratamiento integral adaptado a las necesidades individuales. Disciplinas como endocrinología, cardiología, salud mental y cirugía metabólica convergen en un mismo espacio físico y filosófico, bajo una misma meta: ofrecer atención de calidad, con calidez, y orientada al cuidado y bienestar integral del paciente.

CEMDOE ha apostado también por la tecnología como un aliado fundamental para mejorar la experiencia del paciente. La implementación de soluciones digitales ha permitido optimizar procesos como la gestión de citas, prefacturación, resultados clínicos y seguimiento médico. Esta digitalización, diseñada desde la perspectiva del usuario, promueve una experiencia fluida, precisa y sin fricciones.

Entre sus servicios diferenciadores destacan la Clínica de Obesidad con un enfoque 360°, los planes preventivos personalizados según edad y género, una avanzada unidad de imágenes, servicios ambulatorios, endoscopía, hemodiálisis, cirugías oftalmológicas y un laboratorio clínico sin necesidad de cita previa. Todo ello respaldado por una infraestructura moderna y un equipo de más de 400 colaboradores que combinan excelencia clínica con sentido humano.

Un liderazgo que impulsa la transformación

Este ecosistema innovador no sería posible sin un liderazgo comprometido, con visión estratégica y profundo conocimiento del sistema de salud. En ese sentido, el Dr. Gastón Gabin, médico internista y máster en administración de empresas, encarna el perfil de un nuevo líder sanitario que entiende la salud como un derecho sustentado en estrategia, innovación y propósito. Con una trayectoria marcada por logros en América Latina y Medio Oriente, Gabin ha dedicado su carrera a rediseñar sistemas de atención a través de modelos integrados, sostenibles y basados en datos.

Formado en la Universidad Austral —donde también fundó y dirigió The H.I.V.E., primer centro universitario de innovación aplicada en salud de Argentina—, ha sabido tender puentes entre gestión, tecnología y accesibilidad. Su llegada a la dirección general de CEMDOE ha sido clave para alcanzar hitos como la acreditación por parte de la Joint Commission International, convirtiéndose en el primer centro médico del país en lograr dicho reconocimiento internacional. Este logro refleja no solo excelencia clínica, sino un compromiso con estándares globales centrados en la seguridad y experiencia del paciente.

Visión sistémica y enfoque humano

Pero la visión del Dr. Gabin trasciende lo institucional. Como CEO de INTEGRA, firma especializada en la gestión de activos en salud, impulsa un modelo enfocado en maximizar el retorno de inversión para sus socios estratégicos, al tiempo que aporta valor tangible a los sistemas de salud y contribuye a mejorar la calidad de vida de las comunidades donde opera. Su enfoque se basa en la convergencia de todos los actores del sistema bajo una agenda común, centrada en el valor generado para el paciente como eje principal del desarrollo. 

Su visión en gestión sanitaria combina eficiencia operativa con humanismo. Aplicando metodologías como Lean Healthcare y Six Sigma, ha logrado rediseñar procesos sin perder de vista la empatía y el respeto por el paciente. Desde sus inicios como coordinador de emergencias hasta sus actuales roles estratégicos, ha demostrado que el liderazgo transformador exige una comprensión profunda de los desafíos del sistema y una convicción inquebrantable para enfrentarlos.

Desde la República Dominicana, impulsa un nuevo paradigma que busca dejar atrás modelos fragmentados, apostando por redes interconectadas, digitalización inteligente y evidencia científica. Su historia inspira no solo por su capacidad técnica, sino por su compromiso con poner la tecnología al servicio del bienestar humano. En una era donde la convergencia entre salud, seguros y pensiones resulta clave, Gabin representa el tipo de liderazgo que esta edición de Factor de Éxito celebra.

INTEGRA impulsa una transformación sistémica del sector salud. ¿Cuáles considera que son los pilares fundamentales para lograr un modelo sostenible y accesible?

En INTEGRA estamos convencidos de que la transformación real del sistema de salud dominicano no puede centrarse únicamente en nuestras instituciones. Si aspiramos a generar un impacto sostenible, debemos pensar en el sistema de forma integral. Por ello, trabajamos con el objetivo de que nuestros modelos de atención, nuestras buenas prácticas y los aprendizajes que hemos acumulado puedan ser compartidos y aplicados en toda la red de salud del país.

Nuestro enfoque en seguridad y calidad no responde a una estrategia de diferenciación, sino a una convicción: son principios fundamentales que deben ser asumidos por cualquier institución que aspire a ofrecer una atención digna, eficiente y centrada en el paciente. No se puede hablar de éxito en salud sin tener estos elementos como base.

Uno de los aprendizajes más importantes que hemos incorporado desde la experiencia internacional ha sido la adopción de estándares globales como los de la Joint Commission International. En CEMDOE los hemos implementado no solo como meta institucional, sino como ejemplo de que estos estándares también pueden alcanzarse en la República Dominicana. Creemos que ese nivel de exigencia debe estar al alcance de todo el sistema, no de unos pocos centros aislados.

Ahora bien, sabemos que el cambio estructural no depende solo de tecnología. Transformar el sistema también implica promover hábitos saludables, educar a los pacientes y acompañarlos con equipos multidisciplinarios, apoyados en datos y metodologías clínicas coordinadas. Esa es la base del modelo que impulsamos.

Por eso generamos espacios de diálogo, como los foros de calidad y seguridad, en los que compartimos experiencias y construimos propuestas junto a actores del sector salud, instituciones públicas, aseguradoras y centros académicos. Estamos convencidos de que las soluciones sostenibles requieren colaboración.

En infraestructura, seguimos la misma lógica: a través de alianzas estratégicas como la realizada con Pioneer, desarrollamos centros modernos, replicables y con visión regional. CEMDOE no es un fin en sí mismo, sino una plataforma que busca inspirar. Nuestro objetivo es que más actores se sumen y que, juntos, logremos avanzar hacia un sistema más fuerte, articulado y accesible para todos.

Desde su experiencia internacional, ¿qué aprendizajes clave ha incorporado en la estrategia de INTEGRA que hayan demostrado resultados positivos en República Dominicana?

Mi experiencia internacional me ha enseñado que los sistemas de salud más sólidos no se construyen con tecnología por sí sola, sino con una visión integral del cuidado. En INTEGRA hemos incorporado aprendizajes que han tenido un impacto real y medible en la República Dominicana.

Uno de los principales ha sido la implementación de estándares internacionales de seguridad y calidad, como los de la Joint Commission International. No lo hicimos para diferenciarnos, sino para demostrar que es posible elevar el estándar del país entero. Hoy, gracias a eso, CEMDOE está mejor preparado, más eficiente, y los pacientes nos lo reconocen.

También hemos adoptado modelos centrados en la prevención, la gestión activa de enfermedades crónicas y el empoderamiento del paciente a través de datos y educación. Estos enfoques, que han sido efectivos en otros países, los hemos adaptado a nuestra realidad y hoy vemos mejores indicadores de adherencia, control de enfermedades y satisfacción del paciente.

Además, hemos entendido que no hay transformación sin alianzas. En muchos sistemas internacionales, la colaboración público‑privada ha sido clave. Por eso promovemos alianzas estratégicas que permitan expandir infraestructura y conocimiento más allá de nuestras fronteras institucionales.

En resumen, los aprendizajes que hemos traído no son teóricos: están dando resultados, porque los hemos aplicado con coherencia, con un propósito claro y siempre con el paciente en el centro.

CEMDOE ha sido un referente en transformación digital en salud. ¿Qué tecnologías disruptivas han sido claves en su modelo de atención desde su apertura?

Desde el diseño mismo de CEMDOE, concebimos la innovación tecnológica como una herramienta para transformar la experiencia de atención en salud. Hemos integrado desde el inicio el récord médico electrónico, que permite la conexión fluida entre los distintos niveles de atención, laboratorios e imágenes diagnósticas. Este sistema es el eje que articula el modelo de atención centrado en el paciente, permitiendo acceso en tiempo real, mayor trazabilidad clínica y continuidad del cuidado.

Asimismo, hemos desarrollado una plataforma digital donde el paciente puede consultar sus resultados en línea. No hablamos solo de digitalización, sino de una nueva forma de concebir la salud: más conectada, más predictiva y más humana.

¿Qué mejoras concretas en la experiencia del paciente han podido medir desde la implementación del expediente médico electrónico y sistemas digitales personalizados?

No se trata solo de digitalizar procesos, sino de transformar la experiencia completa del paciente desde el primer contacto hasta su seguimiento.

Hoy podemos medir mejoras concretas: tiempos de espera más cortos, mayor precisión diagnóstica y una trazabilidad completa del historial clínico del paciente. Eso permite que los equipos clínicos tomen decisiones más informadas y ágiles, y que el paciente sienta que está en un entorno moderno, seguro y conectado.

Hemos reducido considerablemente las duplicaciones de estudios y también los errores por falta de información. Además, al integrar herramientas digitales que permiten a los pacientes agendar citas y acceder a resultados, hemos visto un aumento significativo en el nivel de satisfacción, adherencia al tratamiento y control de condiciones crónicas.

En definitiva, la tecnología nos ha permitido ser más eficientes, pero, sobre todo, más humanos. Porque cuando el paciente siente que entendemos su historia, que le damos seguimiento y que puede confiar en la continuidad de su cuidado, ahí es cuando realmente estamos haciendo la diferencia.

En términos de eficiencia operativa, ¿cuáles son los indicadores o cifras más relevantes que reflejan el impacto de la digitalización en CEMDOE?

En CEMDOE, la digitalización no ha sido solo un cambio tecnológico; ha sido una estrategia central para lograr mayor eficiencia operativa. Y lo mejor es que ya podemos respaldarlo con indicadores concretos.

Gracias a nuestros sistemas digitales, hemos logrado reducir los tiempos de espera entre la llegada del paciente y el inicio de su atención, así como los de respuesta clínica, gracias a la disponibilidad inmediata del expediente médico electrónico y los protocolos integrados.

Además, el seguimiento de indicadores operativos clave —como ocupación de salas, rotación de consultas y cumplimiento de citas— ahora es más preciso y nos permite tomar decisiones rápidas y basadas en datos, al mismo tiempo que reducimos errores.

Esto no se trata solo de eficiencia administrativa: cada mejora en nuestros procesos se traduce directamente en una mejor experiencia para el paciente y un uso más inteligente de los recursos del sistema.

En junio 2023, CEMDOE obtuvo la acreditación internacional de la Joint Commission International (JCI), convirtiéndose en el primer centro de salud del país en lograrlo. ¿Qué implicaciones tiene este reconocimiento para el modelo de atención que ofrecen, y cómo se traduce en términos concretos para los pacientes, el personal médico y los procesos internos?

La acreditación de la Joint Commission International no es solo un sello de calidad internacional, sino un compromiso institucional con la mejora continua. Para nuestros pacientes, significa atención centrada en su seguridad, con procesos alineados a los más altos estándares globales. 

Para el personal médico y operativo, implica formación continua, protocolos estandarizados y una cultura de excelencia. A nivel de procesos internos, nos ha permitido afinar nuestros sistemas de gestión del riesgo, trazabilidad de eventos clínicos y gobernanza institucional.

Parte de su visión incluye la gestión de enfermedades crónicas. ¿Qué enfoque innovador aplican para garantizar continuidad, prevención y adherencia en estos casos?

Nuestro enfoque para la gestión de enfermedades crónicas está diseñado para acompañar al paciente de forma integral, continua y proactiva, desde la prevención hasta el seguimiento sostenido. En CEMDOE entendemos que vivir con una condición crónica requiere mucho más que control clínico: implica educación, acompañamiento y herramientas para tomar decisiones informadas.

Combinamos tecnología de vanguardia con atención centrada en la persona y un equipo multidisciplinario que nos permite construir un plan de cuidado verdaderamente personalizado, que considera no solo el diagnóstico médico, sino también los hábitos de vida, el entorno social, la adherencia al tratamiento y los factores de riesgo del paciente.

Desde el punto de vista colaborativo, ¿cómo se vinculan con aseguradoras y otros actores para crear una red de salud más integrada?

Creemos firmemente que la transformación del sistema de salud no puede hacerse de forma aislada. Por eso, desde el inicio hemos impulsado un modelo de colaboración activa con aseguradoras, autoridades regulatorias y otros actores clave del ecosistema. Nuestro objetivo es avanzar hacia un sector salud más integrado, centrado en el paciente, eficiente y sostenible.

Estamos convencidos de que solo a través de una visión compartida, con corresponsabilidad y transparencia, podemos lograr un sistema de salud más resiliente y centrado en las personas.

CEMDOE no trabaja solo: es parte de una red que cree en la colaboración como vía para lograr una atención más humana, eficiente y de calidad.

A nivel personal, ¿qué lo inspira a liderar esta transformación en el sector salud dominicano y qué legado espera dejar con iniciativas como CEMDOE?

Lo que me impulsa a liderar este proceso de transformación en el sector salud dominicano es la convicción de que es posible construir un sistema más eficiente, más confiable y más centrado en las personas. He tenido la oportunidad de conocer otros modelos internacionales y ver cómo, con visión y estructura, se pueden lograr resultados sostenibles que mejoran la vida de los pacientes y la gestión de los recursos.

En ese sentido, iniciativas como CEMDOE no son un fin en sí mismo, sino un punto de partida. Lo que buscamos es generar un modelo que sirva como referencia para el resto del sistema: centrado en la calidad, la seguridad y la experiencia del paciente, pero también en la eficiencia operativa y la innovación continua.

A nivel personal, lo que me gustaría dejar como legado es haber contribuido a profesionalizar aún más el sector, promoviendo una cultura de gestión con enfoque estratégico, colaboración y estándares internacionales.

Si a través de este trabajo podemos acelerar el desarrollo de un sistema de salud más integrado, más moderno y más accesible, habremos cumplido nuestro propósito.