La formación continua es esencial para liderar con eficacia en sectores altamente técnico
Promueve innovación, sostenibilidad y diversidad en sectores estratégicos como energía y telecomunicaciones
Daniela Macas
Con una sólida formación en ingeniería electrónica y una maestría en gestión y políticas públicas, Daniela Macas ha dedicado más de 17 años a los sectores más críticos para el desarrollo sostenible: energía, hidrocarburos y telecomunicaciones. Desde espacios públicos y privados, su trayectoria ha estado marcada por el compromiso con la innovación tecnológica, la eficiencia energética y el liderazgo con propósito.
Actualmente consultora de la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE), Macas ha desempeñado un papel clave en el diseño e implementación de proyectos de transformación digital y sostenibilidad. Su experiencia abarca desde la coordinación operativa en entidades estatales, como ARCONEL y CENACE, hasta la ejecución de proyectos en empresas privadas del sector energético y de telecomunicaciones. A lo largo de su carrera, ha liderado equipos multidisciplinarios, fortalecido alianzas internacionales y promovido políticas energéticas con enfoque social y ambiental.
En consonancia con esta edición, Macas encarna el liderazgo femenino que desafía estructuras tradicionales en industrias históricamente masculinizadas. Para ella, la inclusión de mujeres en puestos estratégicos no solo enriquece la toma de decisiones, sino que impulsa una visión más integral, ética y sostenible. Desde su mirada, las mujeres líderes tienden a incorporar con naturalidad enfoques colaborativos, sensibilidad social y apertura a la innovación.
Además, su compromiso con la formación técnica y continua es una de sus principales banderas. Con certificaciones en hidrógeno verde, transición energética y metodologías ágiles, ha sabido adaptarse a un entorno técnico en constante cambio. Considera que la actualización permanente y la comprensión de los desafíos tecnológicos y normativos son fundamentales para ejercer un liderazgo eficaz y resiliente.
A nivel personal, Macas ha construido su camino guiada por valores como la integridad, la empatía y la resiliencia. Estos principios no solo han sido claves para abrirse paso en entornos de baja representación femenina, sino también para servir de inspiración a otras mujeres interesadas en el mundo STEM.
Su visión sobre el futuro energético de la región es clara: una transición equilibrada que combine el impulso de las energías renovables, el uso inteligente del gas natural como fuente de transición, y la implementación de tecnologías de almacenamiento como el hidrógeno verde. Macas no solo habla de sostenibilidad desde lo técnico, sino también desde lo humano, defendiendo la equidad y el desarrollo inclusivo como pilares fundamentales del progreso regional.
Usted ha trabajado durante más de 17 años en sectores estratégicos como energía, hidrocarburos y telecomunicaciones. ¿Cuáles considera que han sido los mayores retos y logros en este recorrido profesional?
Dentro de los retos, destaco:
· Adaptación a cambios regulatorios y tecnológicos: En sectores como energía y telecomunicaciones, las normativas cambian rápidamente; por ello, las empresas deben adaptarse a nuevas políticas, estándares medioambientales y avances tecnológicos. En algunos casos, esto ha implicado la necesidad de reestructurar procesos o incluso rediseñar productos y servicios para cumplir con las normativas vigentes.
· Desafíos en sostenibilidad y eficiencia energética: En la industria energética, uno de los mayores retos ha sido abordar la transición hacia fuentes de energía más sostenibles, lo cual implica un enfoque más robusto en la eficiencia operativa, la reducción de emisiones de carbono y la implementación de tecnologías limpias, sin dejar de lado la rentabilidad.
· Cambio constante en las demandas del mercado: Las expectativas de los consumidores cambian continuamente y la competencia es feroz. Mantenerse a la vanguardia en innovación, analizar tendencias y ofrecer servicios de valor agregado ha sido un reto constante.
· Desafíos geopolíticos y económicos: En sectores estratégicos como el energético, los factores políticos y económicos tienen un rol crucial; la volatilidad de los precios del petróleo, las tensiones geopolíticas y los cambios en la política energética global plantean desafíos constantes en la gestión y planificación a largo plazo.
· Estereotipos de género: Persiste la idea de que ciertos trabajos técnicos o de campo “no son para mujeres”, lo que impide el desarrollo profesional desde la parte operativa para acceder a cargos directivos o de toma de decisiones. Las mujeres ocupan menos del 25 % de los puestos en el sector energético, debido a que varias empresas carecen de políticas activas para fomentar la diversidad de género, la conciliación familiar o programas de mentoría.
En cuanto a los logros, destaco:
· Implementación de proyectos de transformación digital: Lideré proyectos clave que permitieron mejorar significativamente la eficiencia operativa, la calidad del servicio y la experiencia del cliente.
· Optimización en el sector energético: He trabajado en proyectos que contribuyeron a la eficiencia de las operaciones, reducción de costos y optimización de recursos, mediante el uso de tecnologías de punta y la mejora de procesos internos.
· Fortalecimiento de alianzas estratégicas: A lo largo de mi carrera, he desarrollado alianzas con actores clave en la industria, lo que ha permitido mejorar la competitividad y ampliar las capacidades organizacionales, tanto a nivel local como internacional.
· Desarrollo de equipos de alto rendimiento: Un logro fundamental ha sido la creación y liderazgo de equipos multidisciplinarios, capaces de abordar retos complejos y ejecutar proyectos de alto impacto, con un enfoque en resultados y desarrollo profesional de cada miembro.
Me llena de orgullo ser una mujer del área STEM, haber avanzado desde la parte operativa de mi carrera y, a través de ello, impulsar a mi hija y a las nuevas generaciones a no desanimarse en la búsqueda de su lugar en el apasionante mundo de la energía.
Desde su perspectiva técnica y de gestión pública, ¿qué papel juega el liderazgo femenino en la transformación de sectores tradicionalmente dominados por hombres como el energético o el de telecomunicaciones?
El liderazgo femenino desempeña un papel fundamental en la transformación de sectores tradicionalmente dominados por hombres, como los de energía y telecomunicaciones. Desde una perspectiva técnica y de gestión pública, la inclusión de mujeres en roles de liderazgo aporta una visión diversa e inclusiva, impulsando una transformación necesaria en la forma en que las organizaciones abordan los retos del futuro.
Este tipo de liderazgo favorece una toma de decisiones más equilibrada, incorporando diferentes perspectivas que generan soluciones creativas y eficientes. Las líderes suelen fomentar ambientes de trabajo colaborativos y equitativos, valorando el talento sin distinción de género, lo que mejora la retención del personal y contribuye a entornos laborales más saludables y respetuosos.
Además, las mujeres líderes tienden a ser sensibles a cuestiones sociales y medioambientales, aspecto crucial en sectores como el energético, donde la sostenibilidad y el impacto ambiental son temas clave. Desde la gestión pública, su liderazgo aporta una visión integral que no se centra únicamente en la rentabilidad económica, sino también en el bienestar social y la protección del medio ambiente.
Por último, la apertura al cambio y la adopción de nuevas tecnologías caracterizan a muchas de estas líderes, permitiendo a las organizaciones estar mejor preparadas para enfrentar los retos del futuro. En resumen, el liderazgo femenino no solo impulsa el cambio cultural en estas industrias, sino que también potencia la innovación, la sostenibilidad y la adaptabilidad a nuevos desafíos.
Ha liderado proyectos tanto en el sector público como en el privado. ¿Qué competencias considera esenciales para ejercer un liderazgo eficaz y adaptativo en entornos de alta exigencia técnica?
Entre las competencias esenciales destaca la capacidad de aprendizaje continuo; un líder debe estar en permanente actualización y fomentar una cultura de aprendizaje en su equipo.
Es crucial traducir el lenguaje técnico a uno accesible para diferentes audiencias —directivos, stakeholders, ciudadanos, etc.— para gestionar expectativas e influir en la toma de decisiones.
En ambos sectores, pero especialmente en el público, los cambios en prioridades, normativas o liderazgo político pueden ser abruptos, por lo que un líder adaptable debe saber navegar la incertidumbre y mantener al equipo enfocado.
En el sector privado se prioriza la eficiencia y el retorno de inversión, mientras que en el público el enfoque suele ser más social o normativo. Un líder que entienda estos matices puede construir alianzas clave y negociar con diferentes intereses. Además, la toma de decisiones debe basarse en datos, interpretando información compleja, delegando a expertos y balanceando riesgos técnicos, financieros y humanos.
Asimismo, las habilidades interpersonales y la empatía son fundamentales, ya que se lidera a personas. Un buen líder debe saber escuchar, motivar, gestionar conflictos y construir equipos diversos con alto rendimiento. Por último, es indispensable contar con una visión estratégica combinada con una ejecución disciplinada para alinear los objetivos técnicos con los institucionales y garantizar una implementación rigurosa y medible.
En esta edición destacamos cómo las mujeres impulsan culturas más sostenibles. ¿Cómo ha integrado usted la sostenibilidad en sus proyectos y decisiones estratégicas?
La sostenibilidad es un componente fundamental en la planificación estratégica y en la toma de decisiones de cualquier proyecto. He integrado este enfoque de forma transversal en mi labor, tanto en el sector público como en el privado.
Mi filosofía es asegurar que los proyectos no solo tengan un impacto positivo en el presente, sino que también contribuyan al bienestar a largo plazo de las comunidades y del medio ambiente, por ejemplo, mediante un enfoque basado en la triple línea de valor, que considera aspectos económicos, sociales y ambientales.
Esto implica tomar decisiones que promuevan la equidad, el bienestar social y la reducción del impacto ambiental, sin descuidar la viabilidad económica. Asimismo, el uso eficiente de recursos como la energía, el agua y las materias primas permite reducir costos a largo plazo y minimizar la huella ecológica.
Cabe destacar que, al ser las mujeres más sensibles a cuestiones sociales y medioambientales, este enfoque adquiere una relevancia especial en la toma de decisiones estratégicas. Además, he trabajado estrechamente con comunidades, organizaciones no gubernamentales y otros actores clave para fomentar soluciones innovadoras en términos ambientales y sociales.
Desde su experiencia como consultora en gas natural de bajas emisiones y energías renovables, ¿cuáles son las tendencias más relevantes que marcarán el futuro energético de la región?
En mi experiencia, la región se encuentra en un momento crucial para avanzar significativamente hacia la transformación energética. La energía solar y eólica continúan siendo los pilares fundamentales de la transición energética. La reducción de los costos de instalación y la mejora en la eficiencia de estas tecnologías han hecho que sean cada vez más competitivas frente a los combustibles fósiles y al gas natural, entre otros.
Aunque la intermitencia de las energías renovables es una barrera, los sistemas de almacenamiento de energía, como las baterías de ion de litio y las baterías de flujo, están ganando terreno. Asimismo, están surgiendo soluciones de almacenamiento a gran escala, como el hidrógeno verde, que puede actuar tanto como medio de almacenamiento como fuente de energía para sectores difíciles de descarbonizar, como la industria pesada y el transporte de larga distancia.
El gas natural de bajas emisiones sigue desempeñando un papel clave como energía de transición, especialmente en modalidades como el Gas Natural Licuado (GNL) y el biogás, que, además, es una fuente renovable producida de manera local y sostenible. Asimismo, el gas natural puede servir como respaldo en sistemas energéticos que dependen de fuentes renovables intermitentes, ofreciendo flexibilidad y estabilidad al sistema mientras se avanza hacia un mix energético más limpio.
Usted ha mencionado su interés por contribuir al desarrollo de su país. ¿Qué acciones o proyectos considera clave para lograr una verdadera transformación desde los sectores estratégicos?
Mi interés por contribuir al desarrollo de Ecuador surge de la convicción de que el país tiene un potencial enorme para avanzar en su transformación, especialmente aprovechando las oportunidades en los sectores estratégicos fundamentales para su futuro económico y social.
Ecuador cuenta con una riqueza natural impresionante, una ubicación geoestratégica favorable y un creciente interés en avanzar hacia modelos más sostenibles y resilientes.
Entre las acciones y proyectos que considero clave se encuentran:
Impulsar la transición hacia energías renovables: Acelerar la construcción de parques solares y eólicos en las regiones con mayor potencial e incorporar energía hidroeléctrica sostenible, minimizando los impactos ambientales y sociales.
Crear políticas públicas favorables: Establecer subsidios fiscales o incentivos a la inversión privada que promuevan la inversión en energías renovables.
Capacitar a la fuerza laboral: Formar en la instalación, operación y mantenimiento de tecnologías de energía renovable, generando empleo local y desarrollo de habilidades técnicas especializadas.