Transformando Vidas a Través del Arte

"Soy una mujer que apoya a otras mujeres a cumplir sus sueños y a que no vean imposibles cuando existe un mar de posibilidades de crear el mundo que sueñan"

                                                                                                    Vivian Ocampo


La historia de Vivian Ocampo es un testimonio extraordinario de transformación. Madre a los 15 años, enfrentó los desafíos de la maternidad temprana y la responsabilidad de criar a un hijo en solitario. A través de años marcados por adversidades, incluyendo maltrato físico y emocional, Vivian encontró la fuerza para reinventarse y convertir sus experiencias dolorosas en combustible para el cambio social.

Su viaje de sanación personal comenzó hace 14 años en Casanare, donde llegó buscando rehacer su vida. Allí, en medio de la naturaleza y conectando con las necesidades emocionales de otras mujeres, descubrió su verdadera vocación. La decisión de romper ciclos de dolor y transformar su propia historia la llevó a crear espacios de sanación y oportunidades para otras mujeres que, como ella, buscaban una segunda oportunidad.

Como fundadora de Ámala y CEO de Amar para Conservar S.A.S. BIC, ha desarrollado un modelo empresarial único que fusiona la moda sostenible con el empoderamiento femenino y la conservación la biodiversidad. Su enfoque innovador ha permitido que mujeres en diferentes situaciones de vulnerabilidad - desde aquellas privadas de libertad hasta madres cabeza de familia - encuentren en el arte una herramienta de transformación personal y económica.

Su capacidad para romper patrones generacionales la convirtió en la primera empresaria de su familia extendida. Como co-fundadora de Perro Manso, ha expandido su impacto al ámbito educativo, desarrollando metodologías innovadoras para el emprendimiento y demostrando que es posible trascender las limitaciones del pasado.

Los reconocimientos como Mujer Cafam Casanare 2023, Super Mentora de Innpulsa Colombia, y su participación en Harvard como ponente en el primer simposio en honor a la mujer colombiana, validan no solo su trayectoria profesional sino también su extraordinaria capacidad de transformar el dolor en propósito.

Su impacto en más de 7,000 mujeres evidencia cómo la determinación personal puede catalizar el cambio social a gran escala.

Hoy, como Mujer Factor de Éxito, Vivian Ocampo encarna la fuerza transformadora del propósito desde una visión gerencial corporativa.  Su historia demuestra que el verdadero éxito no se mide solo en logros profesionales, sino en la capacidad de convertir los desafíos personales en oportunidades para elevar a otros, especialmente a aquellas mujeres que, como ella en su momento, buscan reconstruir sus vidas desde el amor propio y la independencia económica

A continuación te invitamos a leer la entrevista completa:

¿Cuál considera que ha sido su mayor contribución al desarrollo social de su comunidad y cómo ha impactado eso en su vida personal y profesional?

Casi 8 años   de   amor, pasión   y   entrega   no   solo   por   la   Biodiversidad Colombiana sino también por la reconstrucción del tejido social de las mujeres de una región. Crear piezas de arte con propósito es mi fuerte y conectar emocionalmente con las personas a través de ellas, es mi   pasión.

Soy una mujer Quindiana con el corazón noble y la berraquera que puede tener una persona que ama a su familia y da todo por ella.  Soy una mujer que apoya a otras mujeres a cumplir sus sueños y a que no vean imposibles cuando existe un mar de posibilidades de crear el mundo que sueñan.

Hace 14 años llegue a Casanare a rehacer mi vida y allá desnude mi ser, me enamoré de la naturaleza, de la fauna, la flora, de la gente y sobre todo de la necesidad de amor en las mujeres. Ahí empezó un sueño que poco a poco se fue materializando con la ayuda de muchas personas, ese sueño era convertir el arte en una herramienta poderosa para transformar el entorno, para transformar vidas y para sanar el alma.

Fui madre a los 15 años, fue una decisión de vida que quizás con una educación emocional más fortalecida no me hubiese apresurado tanto.  No es fácil ser madre soltera, tener una responsabilidad tan grande a tan corta edad y mucho menos crecer con el anhelo de formar un hogar a costa de todo, inclusive de uno mismo. Lo único que movía mi ser y me hacía sentir con “el verdadero valor de ser mujer” era tener un hogar, una familia y que mi hijo creciera bien.

A lo largo de mi vida cometí muchos errores por la falta de amor propio e inteligencia emocional. Muchos años después de bastantes maltratos físicos, psicológicos y emocionales, de esos que van al alma, me di cuenta que el único valor era el que yo me proporcionará y que tenía que salir de ese ciclo de errores y dolores donde yo era la única responsable.
A mis 28 años encontré mi propósito de vida y entendí que todo lo vivido tenía un verdadero sentido, un para que y eso hoy es lo que me alimenta a diario. Quería formar mujeres capaces, seguras de sí mismas y que entregaran el valor que merecían.

Pero a lo largo de este trabajo emocional entendí que para estar tranquilas era muy importante la independencia económica, por esa razón pensé en crear la herramienta que les diera esa independencia:  Una herramienta que les ayudara   a desarrollar habilidades que fueran más allá de lo convencional y generaran valor agregado en un mercado competitivo, una herramienta que proporcionara el sustento y la sanación para el alma.

En su experiencia, ¿qué papel juegan las redes de apoyo entre mujeres en el fortalecimiento del liderazgo femenino y en la construcción de oportunidades equitativas?

Para mí ha sido fundamental construir en equipo, sentirme apoyada por otras mujeres grandiosas que a través de sus historias de vida me han alimentado, inspirado y ayudado a seguir creciendo. 

A la misma vez siento que para mis mujeres, las mujeres de la manada de Ámala han sido poderoso el poder sentirse respaldadas por una mujer que al igual que ellas ha tenido que ir sanando sus cicatrices, es como si tuvieses un faro ahí que esta siempre para iluminar tu camino.  

En Ámala creamos piezas de arte con propósito, hechas a mano por mujeres con historia, si, mujeres valientes, mujeres que inspiran.  Mujeres privadas de la libertad son las que cosen a mano nuestros diarios de naturaleza.  Mujeres solas con hijos en condiciones especiales son las que tejen a mano nuestra historia, mujeres adulto mayor y madres cabeza de hogar son las que le dan magia a la línea textil, mujeres con alma y amor ilustran nuestra fauna colombiana que está en peligro.  Mujeres con
grandes responsabilidades son las que encuentran en este sueño la oportunidad de transformar sus vidas y dar esperanza en medio de tanto dolor.

Ámala   soy   yo   y no   pretendo cambiar al mundo, solo busco generar un aporte significativo para que el mundo cambie, para que muchas mujeres formen a tiempo su carácter y logren transformar sus vidas, encontrar finalmente el amor propio, la paz y tranquilidad que tanto merecen. Finalmente, cuando entregas tu ser a servir a los demás, desnudas tu alma y encuentras el verdadero significado de una vida con propósito y esa hoy es la mía gracias a las redes de apoyo que he logrado encontrar en mi camino los últimos años.

¿Cómo ha influido su background familiar y cultural en su estilo de liderazgo actual?

Hay dos cosas muy fuertes que jamás había contado de mi parte personal y laboral que de cierta forma hoy en día me han formado como líder.
Tengo la fortuna de tener una madre muy trabajadora, exigente consigo misma y sobresaliente en muchas cosas y aunque pueden ser aspectos positivos también nos cargan y a mí personalmente me llevó a desarrollar muchos miedos y algunas características muy complejas a la hora de liderar equipos por ejemplo no querer delegar por miedo a que no hicieran las cosas bien como yo las podía hacer, no sentirme nunca satisfecha o completa, ver el punto negro en el lienzo blanco (lograba detectar cualquier tipo de error por minúsculo que fuera, no celebrarme porque nunca era suficiente y puedo seguir). Me he dedicado los últimos años a conocerme, explorarme y de esa manera mejorar como líder para poder entender desde donde estoy actuando y que emoción me está representando.

Soy la primera empresaria de mi familia y cuando hablo de mi familia lo digo en todo el árbol genealógico que conozco, muchos eran independientes, pero ninguno nunca se arriesgó a crecer por miedo.
Y en temas laborales tuve una jefe muy dura con mis emociones que cuando mi padre está muriendo no me permitió ir a estar con él y mi familia necesitaba económicamente de mí, entonces decidí sacrificar mi dolor y aguantar, pero prometí, jamás ser como ella, que debía encontrar el equilibrio entre la razón y el corazón porque quería ser una empresaria humana, con emociones positivas y sentimientos que inspiraran al mundo a actuar diferente.

Gracias a todo lo que he vivido en mi entorno hoy soy una mujer poderosa, líder y que se AMA por encima de todo.

En términos de sostenibilidad y responsabilidad social, ¿qué legado espera dejar en su ecosistema laboral?

Hasta hoy he logrado impactar más de 7.000 mujeres, he logrado enamorar, empoderar y ayudar a fortalecer a más del 50% de esas mujeres lo cual para mi es una cifra muy significativa porque siempre he creído que la mujer es la base de la sociedad y si tenemos mujeres con el alma sana, tenemos una sociedad sana.

Quiero seguir ayudando a fortalecer mujeres valientes que después de muchos años de maltrato han decidido cambiar sus vidas.

Quiero seguir siendo una voz de todos aquellos que hoy no tienen voz, como nuestra biodiversidad colombiana que está agonizando y necesita de nuestro amor para poder lograr su conservación y de todas aquellas mujeres que buscan una única oportunidad de amor propio, de valor y poder hacer de sus sueños una realidad, porque estoy convencida que, a través del arte, del amor y la conservación podemos sanar desde adentro hacia afuera.