Liderazgo en tiempos de Transformación

En mis relatorías, suelo decir, que puedo definir liderazgo en una frase: “los líderes tienen seguidores”.
 
Antes de tener seguidores, los líderes son los encargados de contar un relato sobre un futuro posible… ¡claro!, el futuro no existe, eso provoca ansiedad y nuestra mejor alternativa es encontrar un líder que nos cuente un cuento, seguirlo y eso nos tranquiliza.
¿suena un poco burdo?
 
Si, pasado el tiempo, logramos el propósito que el líder nos había indicado… ¡todos felices! y nos sentiremos agradecidos. El líder tendrá́ un gran día y más seguidores. Pero si el propósito no se logra, la tendencia es culpar al líder. El fracaso es siempre huérfano. 
 
Por favor, no confundamos autoridad con liderazgo. 
 
Si voy conduciendo mi automóvil y un policía me indica que me detenga, haciendo un gesto con su brazo, no me detengo por su liderazgo, sino que por su autoridad.
 
¿Se siente abrumado por la velocidad del cambio? ¿Le preocupa el futuro de su empresa? No estás solo. La llegada del siglo XXI y la acelerada digitalización han generado una profunda transformación en todos los ámbitos de la sociedad, y el mundo empresarial no es la excepción. En este nuevo escenario, ¿te gustaría conocer a “alguien”que te  indique una alternativa sobre como navegar en la incertidumbre y construir un futuro próspero?
Si tú respuesta es sí, necesitas un líder, alguien a quien seguir… no digo ciegamente… Solo que, sin liderazgo no podemos vivir sanamente…no podemos saber de todo.. 
 
En esta Era digital, necesitamos nuevos relatos, nuevos lideres que desde nuevos paradigmas instalen conversaciones para fluir dentro de esta confusión y ambigüedad que nos circunda. 
 
Para tener resultados, lograr objetivos, necesitamos que esos relatos, le otorguen sentido épico al proceso de “destrucción creativa” que todos experimentamos. Necesitamos explicaciones que podamos juzgar coherentes. Necesitamos ¡URGENTE! lideres en quienes confiar. 
 
Por eso, no creo en las transformaciones digitales llevadas a cabo con foco en la tecnología y poniendo a cargo del proceso de transformación al “manager” que mejor entiende el mundo de lo tecnológico, porque de este modo se olvidan de que, idealmente, el gerente general, necesita, si desea ser exitoso, diseñar un escenario, elaborar un discurso que genere cohesión  y entusiasmo, o sólo dejar el proyecto en manos de la autoridad y su capacidad de imponer la norma.
 
El liderazgo es un “deporte” que se juega en el lenguaje y lo que hoy requerimos con urgencia es volver a aprender a conversar, para recomponer una nueva imagen del mundo que nos otorgue sentido y capacidad de acción. Necesitamos lideres que lideren esas conversaciones y nos indiquen un camino.